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Sourcing · Unidades y facturación

Cómo se factura una piel: unidades, medición y el ±2 %

Casi nadie discute el precio por unidad. Lo que genera discusiones en una primera compra es otra cosa: qué unidad es, quién midió, con qué máquina y cuánta diferencia entre lo medido y lo facturado es normal.

Una guía de TL San Martín, curtidor de origen en Elda (Alicante) desde 1995, certificado LWG Gold bajo el estándar de Leather Manufacturer.

Jorge San Martín · TL San Martín Actualizado: 2026-09-17 Español

La piel se factura por superficie, no por metro lineal: en pie cuadrado, decímetro cuadrado o metro cuadrado según el artículo y el mercado. Un pie² son 0,0929 m² (9,29 dm²). La mide una máquina de rodillos de púas y la norma internacional acepta una tolerancia de ±2 % sobre el conjunto de la partida, nunca sobre una piel suelta. Si buscas rangos de precio, eso está en cuánto cuesta el cuero.

¿En qué unidad se compra una piel y por qué no en metros lineales?

Una piel no es un rollo de tela. No tiene ancho constante ni borde recto, así que no se puede vender por metro lineal: se vende por la superficie real de cada pieza, medida una a una.

Las tres unidades que vas a ver en un albarán:

Unidad Abreviatura Equivale a Dónde la vas a encontrar
Pie cuadradopie², sq ft0,0929 m² · 9,29 dm²Vacuno y becerro en el mercado anglosajón; cabra y ovino casi siempre
Decímetro cuadradodm²0,01 m² · 0,1076 pie²Italia y buena parte de la marroquinería europea
Metro cuadrado10,764 pie² · 100 dm²Pieles grandes de vacuno, tapicería y automoción

Las tres miden lo mismo. La confusión cara no es la unidad: es comparar dos ofertas en unidades distintas sin convertirlas. Una piel a 3,20 €/pie² y otra a 32 €/m² no están cerca: la segunda sale a 2,97 €/pie², un 7 % más barata.

Conversión rápida para hacerlo de cabeza: €/m² ÷ 10,764 = €/pie². Y al revés, €/pie² × 10,764 = €/m².

Si lo que necesitas son los rangos de precio por tipo de piel y no la unidad, están en cuánto cuesta el cuero — y su versión inglesa en leather price per square foot.

¿Cómo mide la máquina el área de una piel?

Con una máquina de rodillos de púas (pinwheel): la piel pasa entre unos rodillos con pinchos que van contando la superficie que tocan, y un contador da el área total de esa pieza. Las instalaciones modernas hacen lo mismo con un escáner óptico o láser, que además descuenta agujeros y bordes irregulares.

El número que sale de ahí es el que se estampa en el lado carne de la piel, normalmente con tinta. Ese sello es la medición oficial del curtidor: es el número que aparece en el albarán y el que se factura. Si el sello y el albarán no coinciden, la conversación es corta y objetiva.

La medición está normalizada. El Code of Practice for the area measurement of leather del International Council of Tanners fija cómo se hace, y tres de sus reglas explican por qué dos mediciones de la misma piel pueden no dar igual:

¿Qué diferencia entre lo medido y lo facturado es normal?

Esta es la parte que casi nadie te cuenta y la que evita la primera discusión.

La norma del ICT acepta una tolerancia de ±2 % sobre el conjunto de la partida, y de ±3 % en pieles más blandas y elásticas —confección, guantería, serrajes ligeros, ante, faldas y tapicería—.

Y viene con una condición que es la que importa de verdad: la tolerancia se aplica a la partida entera, no a una piel suelta. Que vuelvas a medir una piel en tu taller y te salga un 4 % menos no demuestra nada por sí solo. Lo que se compara es el total facturado contra el total remedido de todo el lote, y en las mismas condiciones de humedad y temperatura. Medir en un almacén sin climatizar, en agosto, una piel que llegó ayer, no es una remedición: es una sensación.

Qué hacer con esto, en orden:

  1. Remide toda la partida, no la piel que peor te ha salido.
  2. Hazlo con las pieles aclimatadas, no recién sacadas del embalaje.
  3. Compara tu total contra el total del albarán y calcula el porcentaje.
  4. Si el desvío supera el 2 % (o el 3 % si es piel blanda), tienes una reclamación con base. Por debajo, es lo que la norma internacional considera normal.

¿Por qué la piel útil nunca es la piel facturada?

Porque compras superficie y cortas piezas. Una piel se factura entera, con su cuello, sus faldas y sus defectos de vida del animal, y de ahí sale una parte aprovechable.

El aprovechamiento de un despiece normal ronda el 60-70 % cuando se corta un solo artículo con una horma o un patrón fijo. Con un despiece planificado sobre varios artículos del mismo lote —encajando piezas grandes y pequeñas en la misma piel— sube por encima del 85 %.

La consecuencia para tu coste es directa, y es el motivo por el que dos marcas con el mismo precio por pie² acaban con costes de material distintos:

Aprovechamiento 65 % Aprovechamiento 85 %
Piel facturada100 pie²100 pie²
Piel que acaba en producto65 pie²85 pie²
Coste real del pie² útil a 3,20 €/pie²4,92 €3,76 €

Un 24 % de diferencia en el coste de material sin haber negociado un solo céntimo del precio. El cálculo completo por artículo está en cuántas pieles necesito, y el espesor de la piel es la otra variable que lo mueve, porque decide de qué zona de la piel puede salir cada pieza.

¿Qué tiene que decir el albarán para que puedas comprobarlo?

Pide que aparezcan estos cinco datos. Un curtidor de origen los tiene todos; un intermediario a veces solo tiene el total, porque él tampoco midió:

Si el albarán solo trae un total redondo y ninguna línea por piel, no estás comprando a quien midió. Esa distinción, con lo que implica en reposición y en trazabilidad de partida, está en curtidor de origen vs. intermediario. Y para separar un defecto real de una marca normal de piel antes de reclamar, cómo saber si una piel es de buena calidad.

Cuando lo que buscas es quien tenga la partida físicamente en casa y pueda reponerla, eso es otra búsqueda distinta: proveedores de piel con stock real.

¿Qué cambia si compras a un curtidor de origen?

Que la medición, el sello y la factura salen del mismo sitio y se pueden reconstruir. En TL San Martín curtimos en Elda desde 1995 y estamos certificados LWG Gold bajo el estándar de Leather Manufacturer — el único estándar en el que la medalla Gold existe; un Trader llega como máximo a «Approved». No es un argumento de medición, pero sí de quién responde cuando hay que revisar una partida.

Antes de cerrar unidad y precio con nadie, pide muestras del artículo y del color concretos, con su ficha y su superficie.

Publica tu búsqueda de material en el tablón

Si estás comparando ofertas de piel y no tienes claro con quién comparar, el tablón B2B de TL San Martín es gratuito y abierto: publica lo que buscas en la categoría Materials —artículo, espesor, superficie estimada y plazo— y deja que te contesten curtidores y fábricas con la partida en casa. Si lo que necesitas es taller o subcontratación, la categoría es Partners & factories.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos metros cuadrados tiene un pie cuadrado?

Un pie cuadrado son 0,0929 m², es decir 9,29 decímetros cuadrados. A la inversa, un metro cuadrado son 10,764 pie². Para comparar dos ofertas en unidades distintas, divide el precio en €/m² entre 10,764 y tendrás el €/pie².

¿Se puede comprar cuero por metros, como la tela?

No en el sentido del metro lineal. Una piel no tiene ancho constante, así que se vende por superficie. Cuando un proveedor te da un precio «por metro» casi siempre se refiere al metro cuadrado; conviene confirmarlo por escrito, porque la diferencia entre metro lineal y metro cuadrado no es un matiz.

¿Cuánto puede variar la superficie facturada respecto a la real?

El código de práctica del International Council of Tanners acepta ±2 % sobre el total de la partida, y ±3 % en pieles blandas y elásticas como confección, guantería, ante ligero, faldas y tapicería. La tolerancia se aplica al conjunto del lote, nunca a una piel individual.

¿Por qué mi piel mide menos que lo que pone el sello?

Casi siempre por humedad y por cómo se remide. La medición oficial se hace con la piel acondicionada 48 horas a 20 °C y 65 % de humedad relativa, plana y sin arrugas. Una piel guardada en seco o medida arrugada da menos superficie sin que nadie haya medido mal.

TL San Martín curte y acaba piel en Elda, Alicante, desde 1995: LWG Gold bajo el estándar Leather Manufacturer — el único estándar en el que la medalla Gold existe; un Trader llega como máximo a «Approved». Pide muestras antes de especificar nada.